Hace algunas semanas, realizamos un viaje como grupo curso a Quinchamalí.
Es una zona rural, ubicada al norte de la ruta del Itata, a unos 35 km al suroeste de Chillán. Es un pueblo antiguo, y muy conocido por sus trabajos de cerámica en greda Negra.
Actualmente, las alfareras de Quinchamalí ven como se va perdiendo la tradición de este poblado. Las nuevas generaciones no muestran interés, lo mismo pasa con las autoridades. Por lo que con urgencia buscan resolver este problema, refugiándose en la arquitectura.
Se nos encargo proponer soluciones a nivel urbano, de forma grupal, y luego a nivel arquitectónicocomo propuesta individual.
Después de varios análisis, lo que más rescatamos fue la presencia potente de un eje principal y lineal en donde se concentra la mayor cantidad de actividad del sector,como: servicios públicos, comercio, etc.
Establecimos emplazar nuestros proyectos de manera que fuese un recorrido simple: restaurante 1, museo, restaurante 2 y, como fin tuviera una feria, donde se concentraría la actividad comercial de artesanía típica, además de contar con un espacio público de encuentro, envuelto por el recorrido interior de este proyecto.
Me correspondió estudiar la feria de alfarería. Decidí ubicar este proyecto en un terreno con gran dificultad visual desde la calle, por la presencia de un desnivel topográfico, pero que a pesar de mostrarse esta característica como un defecto, permitía la exploración del espacio que se pierde en ese interior.
A continuación una imagen de la maqueta del proyecto presentado.


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